*Alejandra C.L.*

La víspera de este 6 de enero, niños de diferentes partes del mundo esperan con ansias la llegada de los Reyes Magos, quienes les traen juguetes o regalos como ropa, dulces, calzado o más, pero ¿te has preguntado por qué se han traen obsequios a los niños o qué significado tiene la llegada de los Reyes Magos? Aquí te lo contamos.
De acuerdo con la tradición cristiana, estos personajes aparecen en el Evangelio de San Mateo y si bien no se dice cuántos son y se indica que solo eran unos magos, se intuye que fueron tres por los regalos que otorgaron al niño Jesús tras su nacimiento. El evangelista cuenta que los magos fueron guiados por una estrella para llegar a adorar al rey de los judíos que acababa de nacer.
Sin embargo, al llegar a Judea se encontraron con el rey Herodes, quien inquieto por las declaraciones de los magos mandó llamar a los sacerdotes que estaban a su cargo para preguntarles por el nacimiento del nuevo rey, quienes le respondieron que éste nacería a Belén. Tras ello, el rey les hizo prometer que una vez hallaran al niño se lo comunicarían para que pudiera adorarlo él también, aunque en realidad sus verdaderas intenciones eran matarlo.
Luego que abandonaron el palacio, fueron guiados por la estrella hasta un establo en Belén, donde encontraron al pequeño Jesús junto a María y José, por lo que le ofrecieron tres regalos: oro, que representa a la realeza; incienso, que daba cuenta de la condición divina de Jesús; y mirra, que auguraba los padecimientos que tendría en un futuro.
Antes de irse, fueron advertidos por un ángel de que no volvieran al palacio de Herodes ya que este solo quería acabar con la vida del niño, por lo que se fueron por otro lado. Si bien parece contradictorio que quienes practicaran magia sean mencionados como adoradores de Jesús, cabe mencionar que anteriormente el término era para referirse a ‘hombres sabios’, sobre todo aquellos que leían las estrellas.
Fue hasta el siglo III d.C. que se estableció que pudieran ser reyes y que eran tres por los regalos. En la Edad Media se les otorgaron los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar, además de representárseles de acuerdo a las razas conocidas hasta ese entonces: Melchor encarnará a los europeos, Gaspar a los asiáticos y Baltasar a los africanos.

Pero fue hasta el siglo XIX que se inició con la tradición de dar regalos a los niños en vísperas del 6 de enero en España, como una contraparte a lo se hacía el día de Navidad, en homenaje al santo oriental San Nicolás y recordar que los magos dieron obsequios al Niño Jesús tras su nacimiento. La celebración se replicó en países de cultura hispana y sobre todo en la comunidad católica.
Actualmente, los niños esperan con ansias que aparezcan los juguetes debajo del árbol de Navidad. En algunos hogares se colocan los zapatos debajo del árbol a fin que los magos dejen los obsequios en su interior y en algunos sitios se tiene la costumbre de dejar un regalo no solo para los más pequeños, sino también al niño Dios que hay en las casas.
A.C.
