*Gaby L.C*

No hay nada como ese dulce placer de abrir un mazapán sin romperlo, pero alguna vez te has preguntado qué es ese dulce que evoca recuerdos de festividades y celebraciones. Hoy, te invitamos a una exquisita lectura para descubrir su origen –son muchos países quienes reclaman su invención– y a explorar sus diversos tipos. Aunque simple en sus ingredientes, esta delicia es rica en historia y tiene mucho que contar.
Su origen no está en México, de hecho, habría sido en España donde se realizó por primera vez y al país llegó tras la conquista y con la orden de las Clementinas (de San Clemente en Toledo). Se cuenta que fue en el año 1212 la primera vez que se realizó tras la Batalla de las Navas en Tolosa, actual comunidad autónoma del país Vasco, lo que provocó una fuerte escasez de alimentos.
Esto hizo que las religiosas trataron de elaborar pan a base de almendras –lo único que tenían- trituradas con azúcar. La masa que resultaba de la trituración de estos dos ingredientes era horneada, obteniendo una especie de panecillos dulces, y así se originó el mazapán. El nombre viene de una combinación de palabras: “maza”, que era el instrumento que se utilizaba para triturar las almendras peladas, y “pan” que era el producto que se esperaba obtener.
Hoy es su día que tiene como objetivo reconocer su relevancia dentro de la cultura gastronómica de distintas regiones. Esta conmemoración busca destacar su historia y el papel que ha tenido en las tradiciones culinarias transmitidas de generación en generación.

En México, está hecho a base de cacahuate molido con azúcar glas resultando en una textura desmenuzable y un sabor dulce y aunque no es uno de nuestros dulces típicos, lo adoptamos gracias a la influencia de una empresa que, hasta el momento, se mantiene como la ‘pionera’ en este manjar: De la Rosa, y por ello ha ganado renombre a nivel internacional, siendo considerado parte importante de la identidad gastronómica nacional.
Además, es más que un simple dulce: es parte de la memoria colectiva, presente en tiendas de barrio, celebraciones y momentos cotidianos. Su sencillez, bajo costo y sabor característico lo han posicionado como uno de los productos más consumidos en el país, trascendiendo generaciones y fronteras.
Sin duda, hay mucha historia hay detrás de este deliciosos dulce que ha ganado el corazón de muchos alrededor del mundo, ya que la sencillez de su elaboración y de los ingredientes que lo conforman le da puntos a su favor, pues los sabores de las diferentes versiones de mazapán son siempre dulces, sutiles y muy agradables en gusto y textura.
