*Eréndira Zavala C*

En el norte de México, en el estado de Durango, entre su paisaje árido y los largos horizontes, se encuentra Mapimí, un pueblo mágico donde el silencio del desierto guarda la historia, tradición y misterio de la región.
Mapimí significa “piedra en alto o cerro elevado”, al principio fue habitado por indígenas tobosos y cocoyones y fundada como ciudad en 1598, en la Nueva Vizcaya, por el sacerdote jesuita Agustín de Espinoza como un importante centro minero, lugar clave en la extracción de plata, gemas y otros minerales. En 2010, la UNESCO lo nombró Patrimonio Cultural de la Humanidad, como Camino Real de Tierra Adentro por su aporte histórico, cultural y arquitectónico.
En la actualidad, se conservan sus calles empedradas y construcciones antiguas que invitan a recorrer y descubrir cada uno de sus rincones, como el Templo de Santiago Apóstol, una de sus edificaciones más representativas, de fachada barroca y un remate con gárgolas y la escultura del apóstol Santiago, santo patrono del pueblo.
Forma parte de la Reserva de la Biosfera de Mapimí, un área natural protegida reconocida por la UNESCO desde 1979 y alberga a especies adaptadas a condiciones extremas que incluyen 350 plantas y 270 vertebrados. En un inicio la reserva se creó para proteger a la tortuga del bolsón (la tortuga terrestre más grande de Norteamérica y especie endémica en peligro de extinción), con el tiempo se ha convertido en un centro de investigación de la flora y la fauna, así como de los efectos del cambio climático en ecosistemas áridos.
Además de todo lo anterior, Mapimí cuenta con leyendas únicas como la llamada Zona del Silencio, donde según se cuenta la señal de radio desaparece y se observan luces en el cielo, fragmentos de aerolitos y fallas magnéticas. Otra historia es la de los túneles mineros antiguos que conectaban distintos puntos del pueblo y que dicen aún se escuchan ecos de voces.
Hablar de Mapimí es hablar de un lugar de experiencias inolvidables, que resiste el paso de los años y conserva sus raíces dentro de su historia y naturaleza, reconocido a nivel internacional por todo aquello que se encuentra guardado en su corazón.
