Las ferias en México, alegría colectiva

*Eréndira Zavala C*

Foto: Especial.

En todo el país, las ferias forman parte de la cultura mexicana, algunas son multitudinarias y con reconocimiento a nivel nacional e internacional, otras pequeñas y locales, pero todas representan un espacio de encuentro para la convivencia e identidad nacional al preservar las tradiciones y fortalecer los lazos de la sociedad.

Ferias como la Feria Nacional de San Marcos en Aguascalientes, la Feria de León en Guanajuato, la Feria Internacional del Caballo en Texcoco, la Feria Nacional Potosina en San Luis Potosí, la Feria Internacional Ganadera de Querétaro o la Feria Internacional del Libro en Jalisco, destacan por su magnitud, afluencia, espectáculos, juegos mecánicos, conciertos, exposiciones comerciales y de negocios; además de ser una muestra de la cultura, gastronomía y tradiciones mexicanas que impulsan la economía local y atraen el turismo.

También hay otras ferias llenas de color que conservan una riqueza cultural importante como La Guelaguetza en Oaxaca, cuya celebración exalta la diversidad indígena por medio de danzas, música y trajes tradicionales. Esta fiesta es un ejemplo de feria regional al igual que aquellas dedicadas a la agricultura o ganadería, donde el protagonista es el intercambio cultural, gastronómico y comercial y no el espectáculo.

El origen de las ferias se remonta, según los historiadores, a la Edad Media, aunque hay quien dice que existen registros del 500 a.C. en civilizaciones griega, romana o árabe. En Europa, entre los siglos XI y XIV, se reunían mercaderes para comerciar sus productos durante varios días y, al mismo tiempo, celebrar algún santo. En México, las ferias se desarrollaron durante la colonia española, en los puertos de Acapulco y Veracruz donde se comercializaban las mercancías llegadas desde el extranjero para distribuirlas en la Nueva España.

Tristemente, en la actualidad, algunas ferias han perdido su carácter cultural pues han priorizado el consumo excesivo o los espectáculos que poco tienen que ver con los valores y costumbres mexicanas. No obstante, las ferias continúan siendo un espacio de transmisión cultural donde lo religioso, lo popular y lo contemporáneo conviven sin mayor problema, puesto que en una feria es posible encontrar desde danzas tradicionales, artesanías, música regional, pirotecnia, muestras gastronómicas, exposiciones ganaderas y agrícolas hasta la venta de ropa artesanal, antojitos, mercancía de moda, entre otras muchas más.

En México, las ferias son fiestas atemporales que combinan historia, identidad, costumbres, presente y futuro en un mismo lugar.

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