A cien años de su natalicio, Manuel Enríquez llega a nuevas generaciones de músicos

Foto: Especial

A cien años del nacimiento del compositor, violinista, docente y promotor cultural que transformó el panorama de la música contemporánea nacional, Manuel Enríquez Salazar (Ocotlán, Jalisco, 17 de junio de 1926 – Ciudad de México, 26 de abril de 1994), la Secretaría de Cultura del Gobierno de México organiza una serie de actividades para conmemorar el centenario del artista.

Manuel Enríquez dedicó su vida a ampliar las fronteras de la creación musical mexicana y a abrir espacios para nuevas voces. Nacido en una familia de músicos, estudió violín bajo la guía de su padre cuando apenas era un niño. Tras el traslado de su familia a Guadalajara, continuó su formación con Ignacio Camarena y más tarde viajó a Morelia para estudiar composición con Miguel Bernal Jiménez.

En 1955 obtuvo una beca para ingresar a la Juilliard School de Nueva York, en la que encontró un ambiente en el que se dieron algunas de las ideas más innovadoras de la música del siglo XX. El contacto con el serialismo, la dodecafonía, las nuevas formas de organización sonora y los debates estéticos que surgían en Europa y Estados Unidos modificaron profundamente su visión de la composición.

A su regreso a México, se incorporó a la Orquesta Sinfónica Nacional como violinista y comenzó una carrera que muy pronto lo convertiría en uno de los principales representantes de la música contemporánea latinoamericana. A lo largo de su trayectoria exploró la politonalidad, el serialismo, la música aleatoria, la notación gráfica y la música electroacústica, convirtiéndose en uno de los pioneros de dichas expresiones en México.

Escuchar con los ojos

La exposición “Simbolismo sonoro. Manuel Enríquez 100 años” abrió sus puertas el 17 de junio de 2026 en la Biblioteca de las Artes del Centro Nacional de las Artes (Cenart), en el día del centenario del nacimiento del compositor jalisciense. Además de presentar una línea de tiempo sobre su vida y trayectoria, invita a ingresar en el laboratorio creativo de Enríquez, a través de doce partituras gráficas que revelan una de las etapas más innovadoras de su producción artística.

La coordinadora de Organización Documental de la Biblioteca de las Artes del Cenart y responsable del Fondo Manuel Enríquez, Marcia Salas Romero, explica que la selección de las obras expuestas responde a un proceso de varios meses.

“Primero fue necesario revisar partitura por partitura para identificar aquellas que empleaban escritura gráfica; posteriormente se agruparon por dotaciones instrumentales y, finalmente, se eligieron las piezas con mayor fuerza visual, con el propósito de atraer tanto a músicos como a visitantes sin conocimientos especializados”.

La exposición reúne obras para piano, arpa, violín, trombón, cuarteto de cuerdas y orquesta, acompañadas por códigos QR que permiten la escucha de cada composición mientras se observa la partitura y su interpretación en video. Las piezas cuelgan suspendidas en el espacio para transmitir la idea de movimiento que caracteriza la música de Enríquez y para subrayar la dimensión visual de una escritura que también se puede leer como composición plástica.

También presenta reproducciones de gran formato de los manuscritos originales. Los materiales se acompañan de registros sonoros y videos de interpretación que permiten observar cómo aquellas grafías, líneas y símbolos se convierten en sonido.

Un archivo vivo

Desde 1996, el Fondo Manuel Enríquez permanece bajo resguardo de la Biblioteca de las Artes del Cenart. Conserva los manuscritos originales de prácticamente toda su obra, además de más de tres mil documentos entre borradores, bocetos, correspondencia personal y profesional, programas de mano, fotografías, cintas sonoras, documentos de trabajo, dibujos y una biblioteca especializada.

Entre las piezas de mayor valor se encuentra el manuscrito de Zenzontle, la última pieza en la que trabajó antes de su fallecimiento y que quedó inconclusa. Para Marcia Salas tal documento posee un significado excepcional porque representa “el último pensamiento musical” del compositor.

Lejos de tratarse de un acervo cerrado, el archivo ofrece nuevas posibilidades de investigación. Durante la preparación de “Simbolismo sonoro. Manuel Enríquez 100 años”, Susana Alfaro de Enríquez y el musicólogo Luis Jaime Cortés localizaron materiales inéditos que muestran la amplitud de intereses del compositor: cuadernos de trabajo elaborados durante su estancia en laboratorios de música electrónica en París, anotaciones para futuras obras, textos de Garcilaso de la Vega y Eduardo Galeano, así como proyectos y apuntes que permiten comprender mejor su proceso creativo.

Alfaro destaca: “Todavía aparecen cuadernos de trabajo, bocetos y apuntes inéditos. Es un acervo vivo; sigue creciendo y todavía tiene mucho que aportar para futuras investigaciones”.

Tal archivo documental también expone al hombre detrás del músico: un creador interesado en la literatura, las artes plásticas, la arquitectura, los viajes, el jazz y la riqueza cultural de México. “Yo diría que era un hombre del Renacimiento; se interesaba por muchas disciplinas y todas enriquecían su música”, resume la investigadora.

Constructor de instituciones

La dimensión artística de Manuel Enríquez estuvo acompañada por una intensa labor en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, en el que fue jefe del Departamento de Música, director del Conservatorio Nacional de Música y director del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical (Cenidim) “Carlos Chávez”, en los que fortaleció la investigación sobre la música del virreinato, impulsó la etnomusicología y promovió la creación contemporánea.

Como parte del centenario, el Cenidim –institución que dirigió entre 1978 y 1982– realizará el viernes 19 de junio el homenaje “Manuel Enríquez 1926-2026: herencia y actualidad”, con la participación del director de orquesta Benjamín Juárez Echenique y la flautista Marisa Canales, en una mesa moderada por el investigador Víctor Barrera García. La actividad será de entrada gratuita y se transmitirá en vivo desde las instalaciones del centro.

Constructor de instituciones

La Biblioteca de las Artes realizará durante julio un ciclo de cine dedicado a las películas musicalizadas por Enríquez, entre ellas Muñeca Reina, mientras que el 26 de agosto, Irasema de Andrade ofrecerá un conversatorio sobre la evolución de su pensamiento musical y su sistema de notación.

El Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez dedicó su edición 2026 a la obra de su fundador con conciertos, actividades académicas y mesas de reflexión. Como parte de las celebraciones, el Centro de Experimentación y Producción de Música Contemporánea (CEPROMUSIC) presentó el ciclo “Manuel Enríquez | 100 años”, integrado por un conversatorio, cuatro mesas magistrales y dos conciertos realizados en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Con dichas acciones, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México refrenda su compromiso con la preservación de la memoria musical del país.

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