
Una cena en vísperas de Navidad, cuatro hermanas marcadas por el abandono de su madre y muchos secretos familiares se amalgaman en Archipiélago, obra de Sandra Burgos, ganadora del Premio Bellas Artes de Dramaturgia Baja California Luisa Josefina Hernández 2020 y que estrenó temporada, del 29 de junio al 22 de julio de 2026, en el Teatro Helénico del Centro Cultural Helénico, institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.
Dirigida por Valeria Fabbri, la puesta en escena es un drama familiar en el que las hermanas Galya, Katya, Sonya y Tanya luchan contra el trauma que dejó hace más de 35 años el abandono de su madre Mónica; conscientes o no, las heridas que no han sanado también marcan sus complicadas relaciones familiares y de pareja en la vida adulta.
Fabbri explica que un archipiélago es un conjunto de islas que tienen un origen geológico en común, por lo que el título plasma muy bien la analogía de la obra sobre las cuatro hermanas que, aunque con un origen en común, están separadas por una dolorosa distancia emocional, misma que una de ellas se empeña en romper a toda costa para volver a unirse todas en un mismo continente.
“Es la historia de una familia que desgraciadamente ha pasado por muchas cosas muy difíciles, ha sido atravesada de diversas formas por un sistema patriarcal, machista y violento donde las cuatro hermanas crecieron con la figura de un padre ausente emocionalmente y una madre ausente físicamente”, detalla la directora sobre la trama.
Flavia Atencio, Fernanda Echevarría, Sophie Alexander-Katz y la propia Sandra Burgos son las encargadas de encarnar a las cuatro hermanas que en su lucha interna también se condenan a repetir los mismos patrones que las marcaron; mientras que Luz María Meza da vida a Lucía, su única figura materna presente; Gael Henderson a Luciano, el hijo de Galya; César V. Panino a Adolfo, la pareja de Tanya; Cris Ramos a Román, pareja de Katya, y Fernando Villa a Javier, esposo de Sonya.
Asimismo, la historia se entreteje entre la cena de Noche Buena y una serie de flashbacks que transitan magistralmente gracias a elementos muy concretos en la escenografía de Isabel Becerril, la iluminación de Edgar Mora, y el vestuario, la utilería y el maquillaje de Zaira Campirano.
“Es una obra con la que muchas familias se pueden identificar y con la que es fácil conectar porque lo que pasa en ella lo tenemos cerca o lo tenemos a un lado, y también porque nos lleva a un lugar de esperanza, no es del todo trágica”, asegura Fabbri para invitar al público a ser testigos de Archipiélago.
Mónica Huarte, actriz que amadrinó la primera función, felicitó al equipo de la belleza de la puesta en escena: “Me encanta la idea de hacer a partir de islas un continente, porque creo que nos urge a las familias y a la sociedad crear continentes y unirnos para hacer comunidad”.
Por su parte, Nidia, asistente del público, aseguró salir fascinada por lo impecable de la dirección, por el elenco tan bien elegido, por la escenografía y por la iluminación, además de coincidir en lo poderoso de la trama: “es fantástica, el mensaje de poder integrar familias fragmentadas es sensacional, y es una tristeza que de pronto esta situación sea tan real hoy en día”.
Así, la obra se fortalece con la intención de exorcizar los demonios internos y los temas tabú que las familias regularmente esconden bajo una alfombra que finalmente las separa en islas solitarias, haciendo con ello un llamado a la reconciliación con quienes tenemos lejos.
Con la puesta en escena, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Centro Cultural Helénico, abre espacios para que el talento nacional llegue a más escenarios y públicos.
Recomendada para mayores de 15 años, Archipiélago se presenta los lunes, martes y miércoles a las 20 h del 29 de junio al 22 de julio de 2026 en el Teatro Helénico del Centro Cultural Helénico, ubicado en Avenida Revolución 1500, colonia Guadalupe Inn de la alcaldía Álvaro Obregón.
