*Eréndira Zavala C*

La pirekua es una canción que guarda la historia del pueblo purépecha. Nacida entre sus comunidades, las ha acompañado durante generaciones en su vida cotidiana y fiestas. La palabra pirekua suele traducirse como “canción”, mientras que quienes la interpretan son conocidos como pirériechas.
Pirekua es una expresión cultural en la que se reúnen lengua, poesía, música e identidad y puede ser interpretada por hombres o mujeres, de manera individual, en dúo, trío o acompañada por agrupaciones corales y orquestas de cuerdas o de instrumentos de viento. Generalmente tiene un ritmo pausado y melodioso, aunque también alcanzan otras formas musicales como sones y abajeños.
Las letras de las pirekuas pueden ser dedicadas al enamoramiento y al cortejo, otras a acontecimientos históricos y religiosos, igualmente pueden hablar de la naturaleza, de la comunidad o expresar diferentes pensamientos sociales y políticos. En estas letras aparecen metáforas y símbolos que permiten decir sutilmente aquello que es difícil expresar directamente.
En el desarrollo de la pirekua se encuentran elementos musicales indígenas con influencias europeas y africanas que, con el paso del tiempo, se mezclaron para crear una expresión con características propias. Esta herencia única se ha transmitido de generación en generación, solo escuchando, sin necesidad de dejar testimonio alguno en una partitura.
En 2010, la UNESCO inscribió a la pirekua en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por lo que este reconocimiento internacional confirmó que estas canciones purépechas constituyen un patrimonio que merece ser protegido. Sin embargo, en la actualidad, las lenguas originarias enfrentan desafíos por nuevas formas de comunicación y cambios sociales que modifican la vida de las comunidades; por lo que es sumamente representativo que alguna persona joven aprenda una pirekua o decida cantarla en lengua purépecha.
En Michoacán, sus lagos, montañas, pueblos y calles empedradas forman parte de una identidad cultural que parece tener su propia música. Quizá por eso al escuchar una pirekua, aún sin comprender sus palabras, produce cierta emoción. México tiene una increíble diversidad musical pero la pirekua nos recuerda que nuestra cultura comenzó mucho antes que nosotros y seguramente continuará mucho después.
