Los festejos patronales de Atlacomulco que se mezclan con la fiesta de Independencia

*Alejandra C.L.*

Foto: Especial

En Atlacomulco, no solo se festeja lo patrio, sino que también sus calles se envuelven de fervor religioso con la fiesta anual del santo patrono, el Señor del Huerto, el cual es venerado sobre todo por la comunidad indígena mazahua de este municipio mexiquense que le festeja a lo largo de tres semanas con bailes, cohetes y procesiones que llenan de folclor a la región.

La fiesta del Señor del Huerto no es fija, por lo general la fecha que se ha tomado como referencia es el tercer domingo de septiembre, lo cual en ocasiones llega a juntarse con los festejos del Grito de Independencia, ya que desde las primeras semanas, algunas localidades comienzan a traer sus imágenes veneradas para hacerle compañía a la procesión del Señor del  Huerto en su procesión del penúltimo domingo del noveno mes.

Cada uno de los pueblos, en ordenada peregrinación, llegan a la catedral de la Diocésis de Atlacomulco, con sus danzas, sus coros y presididos por sus fiscales y mayordomos, siendo recibidos en la puerta del templo antes de la misa. El primer día de la novena se lleva a cabo una ceremocia denominada la entrada de las flores, que consiste en llevar un arco de flores tejida por campesinos y se coloca en el altar del santuario.

Sin embargo, el día de fiesta se llena de más alegría debido a que se realiza una Trono de palomitas de maíz, con el que se llevará al Señor del Huerto desde su santuario a la parroquia, además de que las imágenes que acompañan a la procesión se adornan con cañas de maíz, que por esos días ya se han cosechado.

Una solemne fiesta envuelve a Atlacomulco cuando el Señor del Huerto entra a la catedral, suenan los repiques de la campana, suena el tambor y el violín, danzan las pastoras, los concheros y los santiagueros, entre otros, y si bien estos últimos se quedan en el atrio de la parroquia, al empezar y terminar su danza visitan el interior del templo con el que ratifican su danza tiene un propósito religioso.

La fiesta se prolonga los ocho días siguientes a que el Señor del Hhuerto haya entrado a la catedral, denominado octava, ese día, la imagen de El Señor del Huerto, vuelve a su capilla, traslado que se hace con toda la solemnidad posible. Cabe mencionar que durante el tiempo que dura la fiesta, también se lleva a cabo una feria que atrae a los pobladores no solo de las comunidades cercanas, sino también de municipios como Ixtlahuaca, San Felipe del Progreso y El Oro.

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