Capulines también llamados el cerezo mexicano

*Redacción*

Foto: Ilustrativa.

El capulín llego a tierras mexicanas desde tiempos de la prehistoria, el árbol donde se da es originario de Canadá y aunque también se encuentra en Guatemala, sólo en México lo encuentras en forma de agua, tamal y hasta amuleto.

El árbol del cual crecen es el capolcuahuitl (capolin, cerezo y cuahuitl) alcanza alturas hasta de 15 metros en cuya copa nace una flor blanca que luego se convierte en el pequeño fruto negruzco-rojizo que todos conocemos.

Es un fruto pequeño popular en el país, pertenece a la familia de las cerezas y del durazno, de ahí que en muchos lugares lo llaman “cerezo mexicano”; frutos que van del rojo intenso al color púrpura y que no suelen tener mucha carnosidad. En México, se cultiva principalmente en el Estado de México, Puebla, Veracruz, Jalisco y la CDMX, en los meses de mayo a agosto, pero suele adaptarse a climas cálidos.

Se producen aproximadamente 227 toneladas de este pequeño fruto con una gran historia y actividad popular, en estados como Morelos, Hidalgo y el Estado de México se usa en arreglos y amuletos para protegerse del mal.

Aunque, principalmente se come crudo o en mermelada, pero también existen recetas que lo incluyen, como los tamales de capulines, llamados “capultamal” originarios del Estado de México, en algunos lugares también se utiliza sus hojas para preparar infusiones que sirven como remedio casero para tratar los resfriados.

Su sabor no lo hace muy popular, pero su fácil digestión y cientos de aplicaciones gastronómicas le han dado mucha fama, porque sí, hay quienes se los comen crudos sin ningún problema, pero para los que no, hay muchas opciones.

El capulín es uno de los frutos con mayor contenido de vitaminas A, B, C y minerales, elementos que ayudan a mantener la salud de nuestro organismo, es por ello que se recomienda consumir este fruto crudo, para provechar todas sus propiedades nutrimentales.

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