Realismo mágico y el arte fantástico en Salón de la Plástica Mexicana

Foto: Especial.

A través de un recorrido por más de 100 obras, el Salón de la Plástica Mexicana (SPM) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), instancia de la Secretaría de Cultura federal, ofrece un recorrido desde los orígenes, pasando por su influencia en nuestro país, hasta las generaciones contemporáneas del Realismo mágico y el arte fantástico, exposición que se inauguró la noche del 27 de abril.

Integrada por pintura, escultura, dibujo, fotografía, estampa, así como obras multidisciplinarias y alternativas, esta muestra “ofrece universos personales, mundos fantásticos y espacios oníricos cargados de una gran sensibilidad”, comentó la titular del recinto, Cecilia Santacruz, durante la inauguración.

“El realismo mágico y el surrealismo inició en México durante la década de 1940 con la llegada de diversos artistas al país. El término surrealismo se aplicó a la pintura en los años veinte y más tarde se aplicó a la literatura, cuyos primeros representantes mexicanos fueron Elena Garro y Juan Rulfo”, recordó.

“En los temas planteados podemos ver formas e imágenes que surgen del subconsciente, animales y seres fantásticos, edificaciones, paisajes rurales y urbanos, entornos interiores, escenas de la vida cotidiana, retratos, desnudos, bodegones y naturalezas muertas, además de propuestas no figurativas”.

Destacó que para el contexto se reunió una serie de textos, libros, objetos, pintura, gráfica, escultura y cerámica de los máximos exponentes del surrealismo internacional, entre ellos Salvador Dalí, Joan Miró, André Bretón, Pablo Picasso, Wilfredo Lamm y Víctor Brauner, los cuales dialogan tanto con obra de los maestros fundadores, como Jean Charlot, José García Narezo o Guillermo Meza, con miembros fallecidos, como Vita Castro y Leonora Carrington, así como generaciones recientes. 

En entrevista, la titular explicó que a través de esta exposición el público podrá “disfrutar de diversas generaciones de artistas que crearon obra fantástica y surrealista, tanto mexicanos como extranjeros. Será un recorrido desde los orígenes de estas corrientes, con piezas que corresponden al movimiento dadaísta y el arte objeto como Víctor Brauner, o del cubismo con Pablo Picasso, hasta llegar al surrealismo y su influencia en el arte mexicano.

“A más de 70 años de su creación, para el SPM es importante establecer diálogos y confrontaciones entre las diferentes generaciones de artistas que han pertenecido y pertenecen a este colectivo.

“Esto ofrece una gran riqueza, porque, por ejemplo, en los primeros años del SPM no existía el arte objeto o los ensamblajes, y hoy podemos ver piezas como el collage cinético, La Rosa, de Alejandro Caballero o el libro objeto Yecatzin (agüita pura y buena), de Áurea Aguilar.

“Una muestra como la que actualmente presentamos permite apreciar varios cambios generacionales e influencias, porque, incluso, estamos presentando obra de artistas que migraron a nuestro país y ofrecieron otras posibilidades a la plástica mexicana, como Leonora Carrington, Francisco Moreno Capdevilla, Antonio Rodríguez Luna, quienes dejaron escuela en nuestro país”.

La titular del recinto de la Red de Museos Inbal explicó que el público podrá ver cómo las generaciones más recientes han forjado un discurso propio dentro del arte fantástico y surrealismo: “Vemos algunas influencias, pero también discursos y personalidades muy definidas, incluso, nuevas técnicas, como la de Antonio Díaz Cortés, quien hace grabado en vidrio con impresión en tórculo para crear la pieza que se presenta, La otra cara de Don Juan. Esto es lo interesante”.
 

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