*Gaby L.C. *

En esta época de frío tomar un rico café de olla –debida ancestral del país- en una taza de barro, sabe distinto y se siente mejor. Varias de estas piezas, que logras observar en diferentes fondas, mercados y cocinas de todo México, son realizadas en varios municipios del Estado de México, donde el barro es la protagonista de sus calles, tal es el caso de los pueblos mágicos, Metepec, donde no solo son una artesanía: son tradición vida, e Ixtapan de la Sal.
Artesanías hechas a mano con barro rojo, cocidas al fuego y decoradas con pinceladas simples —puntos blancos, verdes y líneas negras—, conservan el calor y despiertan los aromas, y hoy cruzan fronteras; ten en cuenta que el arte en barro en dichos municipios, es uno de los oficios que más se practica en la entidad, y también puedes encontrar utensilios de cocina y decoraciones muy bonitas para darle ese toque de Pueblo Mágico a tu hogar.
El arte del barro es una tradición que en Metepec tiene su origen en la época prehispánica y aunque aún en sus talleres artesanales, hoy lo que más predominan son sus famosas catrinas y árboles de la vida, aún puedes apreciar y/o comprar estos jarritos, así como el tradicional jarro pulquero –una de las piezas icónicas de barro vidriad, decoradas con caras humanas o de animales, aunque la producción de ciertos tipos de jarros ha disminuido, pero un excelente lugar para conocer su historia y variedad es el Museo del Barro; incluso tiene su dicho: Tan sensible que pareces jarrito de Metepec y la fuente de los jarrones en el Jardín línea.

Mientras que, en Ixtapan de la Sal el lugar ideal para encontrar esta belleza de artesanía, es en la comunidad de San Pedro Tecomatepec –un lugar que se enorgullece de ser un pueblo alfarero-, desde que llegas encontraras en su plaza principal una estatua de jarrones y tazas, donde las manos expertas de sus artesanos, les dan forma, reflejando la identidad y el talento de la comunidad.
Así que no olvides que, las artesanías de Metepec y San Pedro Tecomatepec no solo son hermosas, sino también útiles; además, ayudas a conversar el trabajo artesanal; aprecias el tiempo y el amor dedicado a cada pieza que crean y entiendes el gran valor que representa para la cultura y la historia de un lugar. Así que ya lo sabes, si te hace falta un jarro, plato o cazuela de barro, no dejes de dar un paseo por estos Pueblos Mágicos.

