José Ángel Gutiérrez

Con colorida pirotecnia y un emotivo Rosario Viviente celebrado entre canticos, flores y alabanzas, Xonacatlán brindó la despedida a la efigie de la Virgen de San Juan de los Lagos tras casi dos meses de estadía a cargo del grupo Peregrinación Ciclista de este municipio mexiquense.
Alrededor de 700 asistentes, entre pedalistas, familias, invitados y comunidad, acudieron a la despedida en un domicilio ubicado en la calle 1º de Mayo de la cabecera municipal, donde la última presentación del 2026 en “Xona” significó el año 65 de la visita al poblado.
Las efigies de ebanistería contaron con una cálida recepción, con feligreses ataviados con vestimenta convencional y del grupo ciclista, quienes arribaron con pirotecnia, ramos de flores y confeti, a manera de preámbulo de un rito contagiado de fervor católico-religioso.
Integrantes de la Peregrinación xonacatlense, en compañía de delegados parroquiales, encabezaron la ceremonia religiosa con las tradicionales oraciones propias de la santa misa, en acompañamiento con un coro especializado en amenizar este tipo de celebraciones.
A manera de brindar participación a la comunidad, el comité organizador alternó cinco misterios turnados entre niños, jóvenes, mujeres, ciclistas de la peregrinación y matrimonios, en todo momento ante una ofrenda ubicada frente a la llamada “gran señora”.
Entre alabanzas y peticiones, niños, jóvenes, ciclistas, matrimonios y adultos mayores fueron exhortados a reflexionar sobre el valor del amor en la familia, así como el significado de los designios de Dios, lo que incluso propició llantos de emoción entre los feligreses.
Los asistentes recibieron veladoras y flores para acompañar la ceremonia, en algún momento con las luces apagadas para dar vistosidad a la noche.
A la par de tal escenario, líderes de la Peregrinación Ciclista a San Juan de los Lagos de Xonacatlán transitaron a los asientos de cada creyente, con el fin de exponer la figura de El Señor en la cruz, cuya presencia motivo peticiones y muestras de fe y esperanza,
El cierre del rosario tomó turno cuando todos los presentes compartieron el pan y la sal, así como una rebanada de pastel y la quema de un castillo de pirotecnia cuyas luces multicolor mostraron la imagen de la virgen flanqueada por la figura de dos hombres en bicicleta. La despedida concluyó este domingo con la partida de la efigie a Santa María Totoltepec, municipio de Toluca, donde continuarán las visitas de Nuestra Señora de San Juan, segunda imagen más venerada del país, a quien sele atribuye el primer milagro en el año 1623.
