
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, encabezó una reunión de trabajo con la subdirectora general de la Prioridad África y de Relaciones Exteriores de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Lidia Arthur Brito, para profundizar la cooperación entre México y el organismo internacional en materia de derechos culturales, patrimonio y culturas vivas, educación artística y formación cultural, así como en la protección de la vida cultural frente a emergencias.
En el encuentro participaron, por parte de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México: la subsecretaria de Desarrollo Cultural, Marina Núñez Bespalova; el titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad, Diego Prieto Hernádnez, y las personas titulares del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Omar Vázquez; del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Alejandra de la Paz; de la Dirección General de Vinculación Cultural, Antonio Zúñiga; de la Dirección General de Formación y Gestión Cultural, Lucina Jiménez, y de la Dirección de Cooperación Internacional, Carlos Peimbert.
Por parte de la UNESCO acompañaron a Arthur Brito, director de la Oficina Regional para América Central, México y Colombia, Alexander Leicht: el representante de la UNESCO en México, Andrés Morales Arciniegas, y el coordinador de los sectores de Cultura y Ciencia de la Oficina de la UNESCO en México, Carlos Tejada Wriedt.
La reunión se realizó en el Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos (MUT), en el Centro Histórico de la Ciudad de México, espacio dedicado al reconocimiento, preservación y transmisión de los saberes textiles de las comunidades del país y ubicado frente a la zona arqueológica del Templo Mayor. Durante el diálogo, Curiel de Icaza planteó que la cooperación cultural internacional debe partir del reconocimiento de la cultura como un derecho, fortalecer a las comunidades que crean, preservan y transmiten el patrimonio y traducirse en acciones concretas en los territorios.
“México ha sido pionero en construir políticas culturales desde el reconocimiento de los derechos culturales. Eso significa que las comunidades no son receptoras de la política pública: son protagonistas de sus historias, de sus saberes y de las decisiones sobre su vida cultural”, señaló. En la sesión, se abordaron tres ámbitos prioritarios para profundizar el trabajo conjunto: la protección integral del patrimonio y las culturas vivas; la educación y la formación artística y cultural, y la capacidad de la cultura para contribuir a la recuperación comunitaria frente a emergencias.
En materia de patrimonio, se habló de la preservación de bienes, monumentos, acervos y del patrimonio cultural inmaterial, con énfasis en la participación de las comunidades que lo mantienen vivo y en la transmisión de sus conocimientos y saberes. En educación y formación cultural se analizaron posibilidades para fortalecer el intercambio de experiencias y ampliar las capacidades institucionales, vinculando la formación artística y cultural con el ejercicio de los derechos culturales.
Durante la reunión, la secretaria Curiel de Icaza planteó el interés de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México por robustecer capacidades en los ejes que se abordaron. Por su parte, Lidia Arthur Brito destacó la posibilidad de llevar fuera de América Latina buenas prácticas desarrolladas en México y en la región, en particular las vinculadas con la diversidad cultural y lingüística.
La subdirectora general para la Prioridad África y de Relaciones Exteriores señaló que México tiene mucho que aportar al intercambio con los países africanos a partir de su experiencia como nación pluricultural y lingüísticamente diversa, y expresó su disposición a impulsar una visión de la cultura desde su integralidad y diversidad. Morales Arciniegas calificó a nuestro país como un ejemplo en políticas culturales que se pueden replicar en otros territorios, como es el caso de Original, que ha inspirado iniciativas similares en diversas latitudes.
Asimismo, se expusieron los avances en materia de repatriación de piezas arqueológicas a México, el fortalecimiento de convocatorias de apoyo a las comunidades, la restauración de edificios y monumentos afectados por los sismos de 2017, la rehabilitación escuelas y apertura de nuevos planteles educativos dedicados a la enseñanza artística y cultural, y el trabajo comunitario para fomentar la cultura de paz y la erradicación de las adicciones en todo el territorio.
Trabajo colaborativo
La cooperación entre México y la UNESCO cuenta ya con experiencias que articulan dichas prioridades, por ejemplo, después de los huracanes Otis y John, en Guerrero, desarrollaron acciones para la recuperación cultural y social de Acapulco que combinaron la atención al patrimonio con procesos de creación y participación cultural de las comunidades afectadas.
Con la reunión, se da continuidad a la agenda de cooperación entre México y la UNESCO, e identifica nuevas posibilidades para traducir el diálogo internacional en proyectos que protejan la memoria, fortalezcan la diversidad y amplíen el ejercicio de los derechos culturales.
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México refrenda su compromiso con el diálogo y la cooperación para fortalecer programas y políticas dedicadas a la protección de los derechos culturales, la defensa del patrimonio y el reconocimiento de las culturas originarias.
