Conjuga joyería mazahua tradición, innovación y lujo en una pieza artesanal

Foto: Especial.

Las artesanías mexiquenses son ejes que contribuyen a la creación cultural de un lugar porque acogen historias, tradiciones y costumbres que a su vez se reflejan en la integración de experiencias, vivencias e incontables y arduas horas de trabajo.

Entre este arte hecho a mano, destaca la orfebrería y joyería, cuya historia data del periodo neolítico, pero no fue hasta el comienzo del Virreinato cuando el uso de la plata se transformó, no sólo para adornar iglesias, sino que dio un giro dentro de la joyería civil y comenzó a formar parte del vestuario de las mujeres.

Un portador de esta tradición en el Estado de México es Abel García Cruz, originario de la comunidad de Plateros, en el municipio de San Felipe del Progreso, quien desde los ocho años de edad aprendió, gracias a sus padres, el arte de trabajar la plata.
 
“Aún continúo recibiendo conocimiento de mis padres, y con el objetivo de hacer trascender este gran trabajo, yo les enseño a mis seis hijos, porque, para mí, la artesanía es mi mundo y quisiera perpetuar y hacer valer lo que con tanto esmero y sacrificio me enseñaron mis progenitores”, compartió Abel García.

El artesano realiza piezas de ornato, alto relieve, arte sacro y sobre todo piezas exclusivas bajo diseño previo, para ello se ayuda de pinzas, limas, cinceles y laminadoras imprimiéndole una gran creatividad y pasión.

El tiempo de elaboración va desde los 15 días para piezas sencillas destinadas al adorno personal, mientras que, para las ornamentales, va desde los seis a ocho meses de trabajo constante ya que el cuidado del mínimo detalle hace la diferencia.

El proceso de elaboración contempla desde la adquisición de materia prima, marcaje, fundición, calibre dependiendo el trabajo a realizar, el desarrollo del diseño, cincelado, pulido, ensamble y la limpieza.
 
En este transcurso se dividen el trabajo su esposa y sus hijos, cada uno plasma su propio diseño, por lo que cree que las artesanías que elaboran en su taller tienen corazón al verse reflejado en múltiples diseños y poder conservarse dentro del gusto del cliente.

Así, con gran orgullo el maestro orfebre compartió que ha participado y ganado diversos premios, estatales, nacionales, destacando: en 1999 el Gran Premio de Arte Popular en la modalidad de Orfebrería y joyería; en 2008 el primer lugar en el XXXIII Concurso Nacional el Gran Premio de Arte Popular en la misma modalidad.
 
El Instituto de Investigación y Fomento de las Artesanías del Estado de México (IIFAEM), a través de sus tiendas de artesanías Casart, pone a la venta éstas y más piezas artesanales e invita a consumir lo hecho por manos mexiquenses.

También pone a disposición del consumidor ventas por medio de diferentes plataformas como Mercado Libre y Amazon, además de WhatsApp al 722-148-6220, o seguir sus redes sociales como Facebook y Twitter @iifaem, e Instagram @artesaniasmexiquenses.

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