Paseo Colón: El ocaso de los guardianes centenarios de Toluca que están talando

*Gaby L.C*

Foto: Especial.

Paseo Colón no es un camellón cualquiera; fue diseñado a finales del siglo XIX, constituye el pulmón histórico, cultural y paisajístico más importante de Toluca. Brotó como el gran escaparate de la modernidad porfiriana en Toluca, un elegante bulevar de aire afrancesado nacido en 1892 para conmemorar el viaje de Cristóbal Colón. Diseñado por el ingeniero Félix de la Sierra sobre antiguos campos de cultivo donados por el hacendado José Pliego Pérez, este corredor se pensó desde su origen como un santuario para el caminante, uniendo el centro de la ciudad con el viejo camino a Capultitlán.

Su fisonomía quedó marcada para siempre por la siembra de cientos de cedros y fresnos que hoy custodian el paisaje como guardianes centenarios, y por monumentales como la escultura del navegante genovés —inaugurada por el mismísimo Porfirio Díaz en 1900— y la emblemática Glorieta del Águila, inaugurado diez años después para celebrar el centenario de la Independencia nacional.

Con el correr de las décadas, la avenida se transformó en el corazón aristocrático y el pulso cultural de la capital mexiquense, donde las familias más influyentes edificaron vistosas residencias de veraneo que desafían la arquitectura tradicional del centro histórico. Aquel espacio que alguna vez sirvió de improvisada pista de aterrizaje para pioneros de la aviación, evolucionó hasta convertirse en un lienzo vivo de la vida cotidiana toluqueña: un punto de encuentro dominical donde el crujido de las hojas secas, el andar de las bicicletas y la sombra de sus árboles monumentales tejen un puente invisible entre el pasado señorial y el dinamismo contemporáneo de la urbe.

Bajo el cobijo nocturno de sus hojas se envuelven historias populares que cobran vida. Entre los relatos más compartidos destaca la silueta fantasmal de una mujer de época que deambula cerca de la majestuosa Quinta Ferrat, así como el eco sutil de carruajes antiguos que algunos lugareños aseguran escuchar sobre el pavimento a la medianoche. Estas apariciones de antiguos aristócratas y los lamentos atribuidos a almas atrapadas en los pasillos—hoy convertidas en oficinas o cafés— añaden un velo de misterio gótico a la avenida más bella de la ciudad.

Sin embargo, la reciente intervención donde se han comenzado a retirar árboles ha causado indignación en vecinos de la colonia e internautas, quienes acusan que dicha tala despoja a Toluca de una de sus vialidades históricas y de mayor identidad cultural, señalando que el acto deja claro que, para el Ayuntamiento de Toluca, la “motosierra sigue siendo la herramienta favorita antes que la conservación ecológica y el diálogo ciudadano”.

Cabe recordar que, bajo el argumento de “protección civil”, la administración de Ricardo Moreno inició el derribo de arbolado en el corredor verde más emblemático de la capital mexiquense, admirado por sus denso túnel arbolado, y para las familias locales, ver caer estos ejemplares les ha causado indignación, tras acusar que hay opacidad en las consultas realizadas, y por ello, exigen veracidad en la documentación que se presentó donde se señaló que había árboles enfermos y algunos sin vida.

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