
Una actriz, algunos percheros, prendas de vestir, telas, un par de maniquíes, un sillón al centro, un caldero mágico y la complicidad del público bastan para llenar de voces y murmullos la Salamanca de Fernando de Rojas. En La Celestina. De mujeres y brujas, Carol Delgado reconstruye sola, a través de la voz de Elicia, criada y heredera de Celestina, uno de los grandes clásicos de la literatura española, en una propuesta que presenta la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Centro Cultural Helénico, como parte del 2° Festival Internacional Sor Juana Inés de la Cruz. Escena Barroca. Disecciones contemporáneas y devenires sin límites 2026.
Mediante cambios de gesto, voz, ritmo y posición escénica, Delgado sostiene el relato y da voz y cuerpo a Elicia, Celestina, Calisto, Melibea, Sempronio, Pármeno, Areúsa y otros personajes que tomaron vida en el Teatro Helénico la noche del martes 25 de agosto de 2026.
La adaptación del clásico de Fernando de Rojas, a cargo de la compañía El Aedo Teatro, procedente de Cádiz, España, y con dirección y adaptación de Jesús Torres, toma a Elicia, criada de la alcahueta, como narradora. Publicada en 1499 como Tragicomedia de Calisto y Melibea, La Celestina fue escrita en los últimos años del siglo XV y es considerada una obra híbrida entre novela y drama por su forma dialogada, su argumento amoroso y sus dosis de humor.
Desde la mirada de Elicia, la puesta propone una relectura contemporánea y femenina. La historia de Celestina permite una mirada profunda al papel de las mujeres en la Edad Media, en diálogo con textos de Sor Juana Inés de la Cruz y María de Zayas.
Delgado reconstruye la historia y rompe la cuarta pared para dirigirse al público, hacerlo partícipe del relato y conducirlo entre el humor, la tragedia y la reflexión. Elicia, superviviente de la tragedia, se presenta tras la muerte de su maestra como heredera de un oficio y de una memoria.
“Celestina no es un nombre propio. Es un cargo. Más bien una carga”, afirma al explicar que detrás del nombre se encuentran mujeres señaladas como alcahuetas, hechiceras, prostitutas o mediadoras, cuya existencia transcurre en los márgenes de una sociedad que recurre a ellas y, al mismo tiempo, las condena.
Desde esa perspectiva, la adaptación recupera el encuentro entre Calisto y Melibea y el entramado de deseos, intereses y engaños que conduce a la tragedia, mientras recorre distintas formas de entender y experimentar el amor.
A través de esas relaciones, el montaje interroga los límites entre amar, poseer y conservar la propia libertad. Aparece el amor enfermizo de Calisto por Melibea; el amor posesivo que pretende la compra o el apropiarse de otra persona; pero también la fidelidad, la amistad, el deseo y la dependencia.
La aparente sencillez del espacio escénico es resultado de un trabajo colectivo: Antonio Villar está a cargo del diseño de iluminación; Juanjo González, del diseño de escenografía y vestuario; Jara Martínez, del vestuario; Irene López, de la caracterización; Suno, de la música, e Iván Flores, de la producción.
Los objetos se integran a la narración y adquieren nuevos significados conforme avanza la historia: prendas de vestir y dos maniquíes ayudan a construir a los personajes, mientras el caldero acompaña los hechizos y saberes heredados por Elicia de Celestina, a través de los cuales la brujería rebasa lo sobrenatural para vincularse con la memoria de aquellas mujeres que, en distintos tiempos, han sido acusadas, utilizadas, perseguidas y castigadas.
Hacia el desenlace, la adaptación desplaza el clásico hacia el presente y la figura de Celestina adquiere una dimensión colectiva. Elicia habla de “las brujas que han sido y las que serán” y reivindica una memoria que se transmite entre mujeres: frente a cada intento de silenciarlas o perseguirlas, habrá otra capaz de recoger lo aprendido y continuar.
La Celestina. De mujeres y brujas tiene dos funciones más como parte del 2° Festival Internacional Sor Juana Inés de la Cruz: el jueves 27 de agosto, a las 20 h, en el Auditorio Divino Narciso de la Universidad del Claustro de Sor Juana, y el viernes 28, a las 18 h, en el Teatro Guillermo Romo de Vivar, en Pachuca, Hidalgo. Ambas, de entrada gratuita.
Cabe recordar que la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Centro Cultural Helénico, realiza el 2° Festival Internacional Sor Juana Inés de la Cruz. Escena Barroca. Disecciones contemporáneas y devenires sin límites 2026 en colaboración con la Universidad del Claustro de Sor Juana A.C., la Secretaría de Cultura del estado de Hidalgo y, por primera vez, la Casa de las Humanidades, de la Dirección General de Divulgación de las Humanidades (DGDH) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Es un encuentro que pone en diálogo el patrimonio escénico barroco con las búsquedas artísticas contemporáneas, a través de una programación que integra funciones, espacios de reflexión académica y actividades formativas.
Con la propuesta, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México mantiene el diálogo entre los textos del pasado y las preguntas del presente, al acercar el patrimonio escénico iberoamericano a nuevas lecturas, lenguajes y públicos.
