
Con la inauguración de la exposición “Francia-México, 200 años de relación y amistad: resonancias, disonancias y contrapuntos”, en la Biblioteca Vasconcelos de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, inició la Gran Fiesta Franco-Mexicana, en la que representantes de ambos países destacaron la cultura, el diálogo y la amistad como elementos que acompañan una relación construida a lo largo de dos siglos.
La muestra, inaugurada la tarde del 1 de septiembre de 2026, marca el comienzo de una programación cultural con motivo del Bicentenario de las Relaciones Diplomáticas entre Francia y México, y propone acercarse a la historia compartida desde sus encuentros e influencias mutuas, así como de los episodios complejos que han atravesado el vínculo entre ambas naciones.
A través de reproducciones de documentos históricos y artísticos, fotografías, publicaciones y testimonios, la exposición reconstruye la relación entre los dos países desde las personas que han contribuido a estrecharla. Científicos, escritores, artistas, diplomáticos, educadores, fotógrafos, arqueólogos y músicos forman parte de esta historia en la que, más allá de los acuerdos entre gobiernos, ciudadanas y ciudadanos de ambas naciones construyeron vínculos mediante la creación, el conocimiento, las ideas y el intercambio cultural.
En su intervención, el asesor político de la Coordinación de Comunicación Social de Presidencia de la República, José Alfonso Suárez del Real, puso el acento en la fraternidad construida entre ambas sociedades. “Algo que caracteriza fundamentalmente a las relaciones existentes entre franceses y mexicanos ha sido esa amistad. Y esta primera exposición va a mostrar la profundidad de esa amistad a lo largo de nuestra historia”.
Suárez del Real recordó distintos momentos y personajes que relacionan ambas sociedades y señaló que en las actividades conmemorativas se reconoce la profundidad de un vínculo que trasciende los acontecimientos políticos y diplomáticos. Al concluir su intervención, definió a Francia como un “país amigo de siempre, por siempre y para siempre”.
En representación de la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, la directora general de Bibliotecas, Guillermina Pérez Suárez, señaló que “no solamente se trata de una muestra que celebra dos siglos de colaboración diplomática y de amistad, sino que propone una lectura del vínculo entre los dos países como un proceso continuo de intercambio, influencia mutua y transformación compartida.
“Su recorrido invita al público a acercarse a esta historia compartida y a reflexionar sobre la cultura como un territorio de intercambio que fortalece la relación entre las sociedades y abre caminos para nuevas formas de colaboración, entendimiento y creación conjunta”, afirmó Pérez Suárez.
La embajadora de Francia en México, Delphine Borione, expresó que inician “tres meses de una programación muy ambiciosa, ecléctica, popular, construida desde hace más de un año entre aliados mexicanos y franceses en todos los ámbitos de la cultura”. Asimismo, sostuvo que la exposición muestra también hasta qué punto ambos países comparten valores como la libertad, la igualdad, la fraternidad y el humanismo.
Por su parte, la subsecretaria de Relaciones Exteriores, María Teresa Mercado Pérez, señaló que la historia común de México y Francia “ha sido un proceso dinámico y multifacético. Se trata de una historia de resonancias, disonancias y contrapuntos”.
Mercado Pérez explicó que, hoy en día, el vínculo rebasa el ámbito diplomático y conforma una red entre gobiernos, universidades, centros de investigación, empresas, artistas, estudiantes, científicos y ciudades, además de extenderse a sectores estratégicos de la economía y el conocimiento. “La cultura, por su parte, sigue siendo uno de nuestros grandes lenguajes comunes”.
Una historia contada desde sus protagonistas
La muestra ha sido organizada por la Embajada de Francia en México y el Institut français d’Amérique latine (IFAL), con apoyo del Acervo Histórico Diplomático y la colaboración del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA).
También colaboraron, del lado mexicano, el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Nacional de México, el Archivo Manuel Álvarez Bravo, los institutos nacionales de Antropología e Historia y de Bellas Artes y Literatura, además de colecciones privadas; del lado francés, el Centro Pompidou, el Museo del Louvre, los Archivos Nacionales de Francia, la Biblioteca Nacional de Francia y el Centro Nacional de las Artes Plásticas.
Explora cómo acontecimientos ocurridos a un lado del Atlántico resonaron en el otro, a través de historias de exiliados, escritores e intelectuales que encontraron en México un espacio para continuar su actividad política, intelectual y creativa.
Se avanza hacia episodios del siglo XX, como los movimientos sociales de 1968, y hacia los intercambios entre escritores, artistas e intelectuales que encontraron en el otro país referentes para pensar y crear. La mirada se extiende a la presencia de mexicanos en Francia, entre ellos Octavio Paz, Francisco Toledo, Gabriel Orozco y el cineasta Teo Hernández, quien desarrolló buena parte de su trayectoria cinematográfica en París.
Curada por Philippe Ollé-Laprune y Conrado Tostado, “Francia-México, 200 años de relación y amistad: resonancias, disonancias y contrapuntos” permanece abierta al público en la Biblioteca Vasconcelos hasta el 18 de octubre de 2026.
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Dirección General de Bibliotecas y la Biblioteca Vasconcelos, participa en la celebración del Bicentenario de las Relaciones Diplomáticas entre México y Francia, en colaboración con la Embajada de Francia en México y el IFAL, con actividades que fortalecen el intercambio cultural y los vínculos bilaterales.
Finalmente, La Gran Fiesta Franco-Mexicana continúa durante los próximos meses con actividades culturales en distintas disciplinas. La programación completa se encuentra en mexicofrancia2026.mx
