Metepec se llenó de color, música y tradición con el emblemático Paseo de la Agricultura

*Redacción*

Foto: Especial.

San Isidro Labrador es venerado como el patrono de los agricultores y campesinos. Nacido en Madrid, España, alrededor del año 1070 y fallecido en 1172, fue canonizado por la Iglesia Católica en 1622. Se casó con María de la Cabeza, quien también se convirtió en santa (no porque ese fuera su apellido, sino porque su cabeza es sacada en procesión en rogativas, cuando pasan muchos meses sin llover).

Sin embargo, este paseo no solo es un acto religioso, también es cultura debido a que es una actividad que rescata las tradiciones, como las típicas danzas del Estado de México y sobre todo, de la zona centro de la entidad mexiquense, durante el recorrido se pueden apreciar la danza de los arrieros, tlachiqueros, las piscadoras y los cañeros, entre muchas más.

Tras ello, el municipio de Metepec se llenó de tradición este martes con la presencia de carros alegóricos adornados con flores, semillas, coloridos disfraces y música para así realizar el tradicional Paseo en honor a San Isidro Labrador, una celebración que se remonta a 900 años y que cada año cobra un nuevo sentido con el objetivo de pedir por la lluvia, pero también por buenas cosechas en este ciclo agrícola, salud y trabajo.

Miles de personas de diferentes barrios del municipio y de la entidad mexiquense, se volcaron este martes a las calles del Pueblo Mágico para presenciar la participación de estos carros alegóricos, tradicionalmente tirados por yuntas de bueyes; el inició fue con una misa donde se hizo el llamado a preservar las costumbres y tradiciones locales.

Luego de la homilía celebrada en la parroquia de San Juan Bautista, realizada a las 10:00 de la mañana, el contingente de carros alegóricos, así como los diferentes participantes, salieron a las diferentes avenidas de la cabecera municipal de Metepec para dar inició con el tradicional Paseo de la Agricultur; en su paso por las calles del Pueblo Mágico las familias participantes compartieron dulces y frutas con los asistentes, como un símbolo de agradecimiento por las bendiciones recibidas en el último año.

No faltaron los hombres vestidos de mujer, homenaje a las tlacualeras, las esposas que alimentaban a los campesinos en tiempos de siembra. Si nos apegamos a la raíz en náhuatl vemos que la palabra tlacualle significa comida, y por ende tlacualcihque la encargada (o) de llevar los alimentos al campo; al paso del tiempo la palabra se descompone en tlacualera.

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